Nuestro cliente, un hombre con esposa y dos hijos, se lesionó la espalda como resultado de un accidente en una obra de construcción. No pudo trabajar y lo perdió todo, incluido el respeto propio que se obtiene al mantener a la familia. Los demandados no hicieron ninguna oferta de acuerdo, así que fuimos a juicio. El jurado determinó que los demandados eran 100 por ciento responsables. Nuestro cliente y su familia recuperaron sus vidas. Compraron una casa, están pagando sus cuentas y, lo más importante, han recuperado su respeto propio.